No son formas. Ya. Lo sé. Después de 4 meses sin publicar nada y, ahora, sin explicaciones, esto. Pero ya habrá tiempo de darlas más adelante, ahora me corre prisa.
Vendo Fiat Punto ELX 1.2 80 C.V. gris plata metalizado.
CARACTERÍSTICAS:
- 5 puertas
- motor de gasolina de 80 C.V. (6 litros/100 kms.)
- 71.000 kms. (8 años y medio)
- I.T.V. hasta abril de 2011
- dirección asistida + ayuda al aparcamiento
- función de luces Follow me
- faros antiniebla delanteros y trasero
- …
EXTRAS:
- Airbags de conductor y acompañante
- Llantas de aleación
- Aire acondicionado
- Reposacabezas y cinturones con pretensores de 3 puntos en las 5 plazas
- Baca portaequipajes
- Cadenas para nieve
- Barra antirrobo de coche
Y todo esto por sólo 2.000 €
Sólo hasta este viernes 30 de octubre.
Esta tarde, después de más de 7 años, nos hemos decidido ir a la playa de “La Arena“. Esta playa tiene varias características a tener en cuenta: es el mayor arenal vizcaíno, tiene unas bonitas dunas que merecen un tranquilo paseo, una sorprendente e imponente imagen de Petronor… pero lo más notable -y tiene relación con esto último- es la capacidad que tiene la playa de ponerte moreno en sólo una tarde.
No hay más que mirarme los dedos de los piés para darse cuenta del poder colorífico de la arena de esta playa. Unos pocos metros desde el coche hasta la toalla y, al tumbarme, los tenía como se ven en la foto.
Pero no venía yo a esto. El caso es que poco antes de volvernos a casa estaba sentado en mi toalla disfrutando de unos templados rayos de sol cuando, por el rabillo del ojo, he visto que se acercaba trotando cual asno desbocado un chaval gitano desnudo de unos 9 ó 10 años. En el momento que ha saltado sobre mi toalla (dejando marcado su sucio pié) me he vuelto y le he soltado una hostia en el pecho. No le ha debido gustar porque se ha revuelto y me ha gritado, dulcemente:
- ¡Puto calvo!
Me he quedado, sin más, contemplándole mientras un compañero suyo -que, debido a un peso ligeramente mayor al de su predecesor, llegaba un poco más tarde- aseguraba:
- Es un maleducado… No le hace caso a nadie.
Ahora, ya más calmado, y recapacitando sobre el hecho sólo se me ocurre decir:
- ¡Mierda de gitano!
Es que, por más vueltas que le doy, no se me ocurre otra cosa, oye.
Lo noté cuando me acerqué a llenarme los bolsillos con los lápices que Ikea, gratamente, regala: ¡cabían más! Un concienzudo estudio en casa me permitió encontrar la respuesta a aquella oportuna observación: no era que los bolsillos de los pantalones estuvieran cedidos por llevar botellines de cerveza; no (pues que no me gusta la cerveza). El cambio estaba en los propios lápices: ¡eran más pequeños! (son más pequeños). De ahí que llegara a la conclusión de que: Ikea está en crisis. No hay otra explicación posible.
Nota: en la fotografía se ve cómo el lápiz etiquetado con www.ikea.com (el de ayer) es claramente más delgado que el que ya tenía de hace algún tiempo. ¡Ay! La crisis…