Ir a trabajar merece la pena

07oct08

La mayoría de los días, después de que suena el despertador, mantengo una dura pelea con las sábanas. Me abrazan las piernas, se me meten en las ingles, se agrupan formando montañas inescalables que, por momentos, parecen crecer a mi alrededor… ¿para qué? Para acabar perdiendo, pues todos los días consigo salir victorioso. Eso sí, la dura pelea no dura nunca menos de 15 minutos y ese tiempo invertido en zafarme de mis mañaneras adversarias es el que me falta para llegar a la hora al trabajo.

Total que, cansado, tarde y agobiado por el montón de cosas que me esperan por hacer. Así llego yo de mañanita a mi centro de trabajo. Sin embargo, hay días en los que don Sol se alía con doñas Nubes y le alegran a uno el día. Esto es lo que me he encontrado esta mañana al llegar a mi despacho:



No Responses Yet to “Ir a trabajar merece la pena”

  1. Dejar un comentario

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.