El corredor fantasma
- Buenas noches.
- Buenas tardes.
- Dígame su primer apellido.
- Datos Del.
- ¿Y el segundo?
- Dorsal 539.
- Ahora dígame su nombre, por favor.
- Sin.
- Entonces, ¿usted se llama “Sin Datos Del Dorsal 539“? Usted es un poco raro, ¿no?
- Bueno… la verdad es que hasta ayer me llamaba Karlos, pero me he han rebautizado de esta peculiar manera.
- ¿Le han rebautizado? ¿Quiénes?
- Los de la Organización.
- ¿Es que se ha metido en alguna secta?
- No hombre, no es eso.
- ¿Le persiguen, quizás? ¿Quiere cambiar de identidad?
- Es más sencillo que todo eso. Verá, ayer 25 de noviembre se celebró la XIX edición de la carrera popular Desde Santurce a Bilbao. Y como tenía ganas de ir, la semana pasada quise formalizar la inscripción. Lo intenté a través de la página web del Instituto Municipal de Deportes de Santurtzi. Pero no hubo manera.
- ¿Es usted un poco torpe?
- Pues no le diría que no, pero el caso es que no creo que el fallo fuese mio: cuando rellenaba los datos de la inscripción y los enviaba pulsando el botón correspondiente lo único que obtenía era un mensaje de error en la base de datos y…
- Vaya al grano, por favor.
- Bueno, pues que, al final, la inscripción me la hizo un amigo, usando sus piernas para acercarse hasta el polideportivo de Santurtzi y sus manos para rellenar los formularios. Y, además de la camiseta -muy maja, por cierto-, el dorsal y una revista en la que aparece la clasificación del año pasado, también nos estregaron un billete de tren de Renfe, para poder viajar gratis el domingo.
- Pues qué bien, ¿no?
- Pues sí, la verdad. Que otros años hemos hecho cola para poder recogerlo en taquilla y esto era un buen augurio. Sin embargo…
- ¿Ya está poniendo “peros”?
- Hombre, que parece que me los invente…
- No sé yo.
- Pues que las máquinas de la estación de Renfe de La Iberia (Sestao) dijeron que no querían desayunarse nuestros billetes.
- ¿Y qué hicieron?
- Todo atleta que se precie tiene que intentar, por lo menos una vez en su vida, el salto de altura.
- Vamos, que pasaron por encima de las máquinas.
- Parece que me lea el pensamiento.
- ¿Y después?
- Después pudimos comprobar cómo los horarios de la estación (actualizados al 3-9-2007) no se correspondían con los consultados por Internet en la página oficial de Renfe. Los buenos -cosa extraña, por cierto- fueron los de Internet.
- Se me está haciendo largo, ¿no podría acortar?
- Pues aún le quedan el calentamiento y los (algo más) de 16 kilómetros de carrera… pero s
í, ya voy terminando. Tiene que saber que el asfalto no estaba en condiciones.
- ¿Tampoco el asfalto? ¿¡Qué le pasaba!?
- No lo sé exactamente, pero me han salido ampollas en los pies, ¡y eso tiene que ser del asfalto!
- ¿No se le estaría derritiendo el cerebro y se le escurrió hasta los pies?
- No, eso no puede ser, que he leído que cuando ocurre eso huele a quemado. Y no fue el caso. El caso es…
- ¿Quiere acabar ya? P-o-r-f-a-v-o-r.
- El caso es que cuando he revisado, hace un rato, la clasificación he visto que me habían rebautizado.
- ¿Qué tiempo hizo?
- 1:20:28.
- Quizás fuese para que no le diese vergüenza.
- ¿A quién? ¿A mí?
- Hombre, usted dice que es deportista y hacer 5 minutos por kilómetro…
- ¿Deportista? Yo por aquí no he visto ninguno, ¿y usted?
- ¿Yo? Tampoco, y entonces no sé qué hago hablando con usted. Buenas tardes.
- Buenos días.
Actualización 01/12/2008.
En la clasificación del año pasado que la organización nos ha facilitado al hacer la inscripción de este año sí figuro, aunque con C castellana. Y con otro tiempo; más lento de lo que yo decía. En fin.
Actualización 14/03/2009.
Los 40″ de diferencia es el tiempo que tardé en pasar por la línea de salida desde que se dió comienzo a la prueba. Así que tiempo oficial es el anterior (1h 20′ 28″).
He encontrado una nueva clasificación, en vista de que en El correo digital sólo mantienen la de la última carrera.
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[...] en determinadas estaciones; la nuestra no es de las afortunadas y como este año no me apetece saltar la valla, no vaya (¡vaya riqueza léxica que tengo: valla/vaya!) a ser que me de un mal tirón (o un [...]